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Volver a ser la misma

Hace 25 días me contagié de Covid, hace una semana salí del hospital después de pasar nueve días ingresada por neumonía. El martes me llamó el enfermero del centro de salud para realizar el seguimiento, me dijo que me daba el alta pero que me tomara las cosas con calma pues la gente joven como yo estaba tardando en recuperar, que esto llevaba tiempo pero que no me preocupara que poco a poco volvería a ser la misma. Y esta frase me recordó a aquello que decía Carmen, la tía de Pedro, oriunda de La Puebla de Montalbán, cuando se encontraba mal: «he perdido mi ser de persona.»

Realmente volví del hospital como noqueada, con ciertas dificultades para respirar, una sensación de pesadez y de cansancio muy grande y muy pocas ganas de hacer nada aunque muy feliz de regresar a casa con mi familia y recuperar parte de la normalidad. Todas las sensaciones desagradables fueron desapareciendo poco a poco a medida que finalizaba el tratamiento, comenzaba a activarme físicamente y dormía muchas horas. También retomar el contacto social y sentir el afecto de toda la gente que me quiere favorece y completa sin duda el proceso de sanación, como si me hubieran puesto un muelle en el corazón. Ahora bien, según el enfermero la mejoría parece estar ligada estrechamente a volver a ser una misma…, llevo dos días dándole vueltas a esta frase y preguntándome si ello está ocurriendo o en qué consiste realmente, monitorizando qué cambios se están dando en mí que puedan estar indicando que «recupero mi ser de persona». Teniendo además en cuenta que toda la experiencia de enfermedad me haya aportado además algún aprendizaje o supuesto algún cambio que suponga que he empezado también a ser un poco «otra», hace que todo esto se complique aún más.

El caso es que el día 14 de diciembre me va a llamar mi médica de cabecera para ver cómo estoy pero estoy pensando si en realidad no será para comprobar si soy la que era, en función de lo que se encuentre al otro lado del teléfono entiendo que decidirá sobre mi alta médica.

He decidido entonces que de aquí al 14 voy a empezar a apuntar los signos que muestran que vuelvo a ser «yo»:

  1. Despliegue gradual de hiperactividad dentro de casa.
  2. Deambulación constante fuera de casa al menos dos veces al día.
  3. Expresión afectiva familiar y social casi indiscriminada.
  4. Cambio compulsivo de imagen personal.
  5. Ganas de ponerme a bailar por la calle.
  6. Vuelvo a escribir.
  7. Presencia de deseo sexual.
  8. Gran apetito.

Si bien todavía no vuelvo a ser yo ni por asomo, progreso adecuadamente y con un poco de suerte en unos días me encontraré de nuevo conmigo misma al otro lado del espejo. A través de este blog seguiremos informando.

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